Vuelo (para Arli en sus primeros pasos de libertad)
Te di leche y miel, más
no pude alcanzarte una estrella.
Alzaste el vuelo
cuando tus alas eran de cristal,
y lo que brillaba eran
sólo pequeñas gotas de agua.
El ángel del álba
extendió sus manos
para que tus piés no se hirieran,
para que ningún espino
desgarrara tu carne.
Un rayo de luna,
de tu propia luna,
templó, cual acero,
el cristal de tus alas.
.
M.R. Comas (1990)
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->